Diagnóstico

Antes de proponerte nada, quiero entender cómo funciona tu negocio por dentro

Trece preguntas, casi todas de un click. No hay respuestas correctas: lo que contestes decide qué te propongo y, sobre todo, qué NO. Hay además cinco opcionales para escribir — si te quedan dos minutos más, son las que más sirven.

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Una aclaración antes de arrancar. Varias de estas preguntas están para decirte que no: si algo no te va a rendir, prefiero avisarte antes que vendértelo. Contestá con los números reales aunque te parezcan chicos — de eso depende que lo que te proponga sea del tamaño de tu negocio.

1 · Tu negocio en dos minutos

Arrancamos fácil

¿En qué punto estás?

Para no hacerte perder tiempo con preguntas que no son para tu momento.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

Si ya cobraste alguna vez por esto, contás como que vendés — aunque haya sido poco. ⚠️ Si marcás «Todavía no vendí nada»: este formulario está armado para un negocio que ya factura, así que varias de las que siguen no te van a cerrar. Contestá las que puedas y usá el espacio libre del final — te mandamos el que sí es para tu momento.

Contame en dos renglones qué vendés y cómo cobrás.

Todo lo que te propongamos tiene que salir de cómo ganás plata, no de lo que está de moda.
¿No sabés por dónde arrancar?

Contalo como se lo contarías a alguien en un asado. Qué hacés, para quién, y cómo te pagan (por hora, por trabajo, por mes, cuando entregás). Dos renglones alcanzan: no hace falta que sea prolijo.

2 · Cómo te llega la gente

Todo de tildar

¿Por dónde te llega la gente hoy?

Para saber dónde conviene poner el esfuerzo, y dónde no.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

Pensá en los últimos cinco que te escribieron: ¿por dónde entró cada uno? Marcá todos, aunque sean pocos.

¿Cuántas consultas nuevas te entran por semana, más o menos?

Para calibrar el tamaño de lo que te propongamos: no es lo mismo ordenar 3 consultas por semana que 50. Sirve igual un número bajo que uno alto.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

No hace falta que lo mires en ningún lado: la sensación alcanza. Y si no tenés idea, marcá eso — también nos dice algo y no es un problema.

De estas cuatro, ¿cuál se parece más a tu problema de hoy?

Es la pregunta que más cambia lo que te vamos a proponer. Si no acertamos acá, lo demás no sirve.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

Pensá en la última semana de trabajo y hacete una sola pregunta: ¿te sobró tiempo o te faltó? Y si dudás entre dos, elegí la que te haga acordar a algo que pasó de verdad este mes.

3 · Cómo trabajás hoy

El corazón del asunto

¿Dónde vive hoy la información de tus clientes y trabajos?

Casi todo lo que se puede automatizar depende de dónde está hoy el dato. Que esté repartido en varios lados es lo normal, no lo raro.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

Si mañana tuvieras que decirle a alguien cuánto le cobraste al último cliente, ¿dónde irías a mirar? Marcá todos los lugares. Que esté desordenado es lo normal, no lo raro.

¿Qué de esto te come el día?

Acá está el grueso de lo que se puede sacar de encima. Marcá sin miedo, no es un examen.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

Pensá en el último día completo de trabajo: ¿en qué se te fue el tiempo que no era hacer tu trabajo? Si algo no está en la lista, escribilo en el comentario de abajo — eso suele ser lo más útil de todo el formulario.

De todo lo que marcaste, ¿cuál es la peor?

Sí, son las mismas de arriba, en corto: ahora necesitamos una sola. Empezamos por esa para que en la primera semana ya se note.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

Si dudás entre dos, elegí la que te haría festejar si mañana desapareciera.

Lo que hacés para cada cliente, ¿se parece de uno a otro?

Cambia por completo qué se puede ordenar solo y qué necesita tu criterio cada vez.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

Pensá en los últimos tres clientes y compará: ¿cuánto tuviste que cambiar de uno a otro? Las tres respuestas nos sirven igual — no hay una que nos guste más. Lo que cambia es qué te vamos a proponer, no si te proponemos algo.

4 · Para no meter la pata

Dos clicks y listo

Si armamos algo, ¿quién lo va a usar todos los días?

Lo que entregamos vive o se muere según quién lo opere. Preferimos saberlo antes de construir.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

No es quién lo va a decidir: es quién va a abrirlo un martes a la mañana. Si hoy no hay nadie, marcalo — es la respuesta más útil de todas y cambia lo que te proponemos, no te deja afuera.

Eso que te saca más tiempo: si sale mal, ¿quién se da cuenta y cuándo?

Es lo que decide si algo puede quedar andando solo o tiene que pasar por vos antes de salir.
Quiero aclarar algo
¿No sabés por dónde arrancar?

Acordate de la última vez que salió mal de verdad: ¿cómo te enteraste? Si en tu rubro un error se paga caro —una dosis, una receta, una transferencia— marcá la primera aunque nunca te haya pasado. Y si de verdad no te pasó nunca, marcá la última: también nos dice algo.

¿Por qué ahora? ¿Qué pasa si dentro de seis meses todo sigue igual?OPCIONAL

Para saber con qué urgencia conviene moverse.
¿No sabés por dónde arrancar?

Si la respuesta es «y… nada», ponelo. Es perfectamente válida y nos dice mucho.

Contame lo que quieras de tu negocio — incluso lo que creas que no viene al caso.OPCIONAL

Porque lo que no entra en ninguna pregunta suele ser lo que más importa.
¿No sabés por dónde arrancar?

Lo que te da bronca, lo que te da orgullo, la idea que tenés hace rato y no te animás. De acá suele salir lo mejor, más que de todo lo de arriba.

¿Qué sabés vos de tu negocio que alguien de afuera no vería ni mirando todo?OPCIONAL

Es lo que ningún dato público muestra y lo que más rápido nos hace entender tu negocio.
¿No sabés por dónde arrancar?

Puede ser una maña de tus clientes, algo de la temporada, algo que aprendiste a fuerza de macanas. Si no se te ocurre nada, saltala.

5 · ¿Cómo te contacto?

Lo último, y es corto

Tu mail

Es a donde te llega la devolución. Sin esto no tengo cómo hacértela llegar.
¿No sabés por dónde arrancar?

El que mirás, no el que tenés abandonado.

Tu WhatsApp

Para avisarte cuando esté lista, sin que tengas que estar mirando el mail.
¿No sabés por dónde arrancar?

Con código de área alcanza: 11 5555 5555. No lo uso para venderte nada.

Tu página web, si tenésOPCIONAL

Antes de escribirte nada voy a mirar lo que ya tenés público: la devolución sale de ahí.
¿No sabés por dónde arrancar?

Pegá el link, no lo escribas de memoria. Si no tenés, dejalo vacío — eso también me dice por dónde arrancar.

Tu Instagram u otra red, si tenésOPCIONAL

Es donde se ve cómo le hablás a tus clientes hoy, que es la mitad del diagnóstico.
¿No sabés por dónde arrancar?

El de tu negocio, no el personal. Si manejás varias, pegá la que más usás.

¿Terminaste?

Con esto arranca tu devolución. Si algo quedó en blanco no pasa nada — se trabaja igual.

Cómo sigue esto

1
Se lee lo que contestaste y se mira lo que tengas público — tu web, tus redes, tu ficha de Google. Todo lo que no se pueda comprobar se dice como no comprobado, no se rellena.
2
Te llega una devolución escrita: qué entendimos de tu negocio, qué se te puede implementar y en qué orden, qué NO conviene hacer y por qué, y una cosa concreta para hacer esta semana sin ayuda de nadie.
3
La lee Mati antes de que te llegue. No sale nada sin que lo haya mirado una persona.
4
Si querés seguir, hay una reunión de 30 a 60 minutos para sacarte las dudas. Cada implementación se cotiza aparte, después de entender el caso.
La devolución es gratis y llega la completes o no. Lo que contestás no se comparte con nadie.